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La Bandera de Macha
                                                                  Horacio E. Blanc



Reivindicado por el Triunvirato en sus honores militares y el grado de Coronel, el 13 de Noviembre de 1811 Manuel Belgrano toma el mando del Regimiento de Patricios en reemplazo del destituido Cornelio Saavedra. El 6 de Diciembre debió hacer frente a la sublevación de los soldados del Regimiento Nº1, que se levantaron en armas contra la resolución de que se cortaran las trenzas de cabello o peluquines, requiriendo la devolución del mando a Saavedra. El denominado “Motín de las Trenzas”, terminó en una sangrienta represión llevada a cabo por el Coronel José Rondeau al mando de 300 soldados del Regimiento de Dragones, que tomó el Cuartel de las Temporalidades donde se refugiaban los rebeldes, luego de producirse más de ochenta bajas entre muertos y heridos de ambos bandos. El 11 de Diciembre, once de los cabecillas insurrectos (cuatro sargentos, tres cabos, dos granaderos y dos artilleros) fueron degradados, fusilados y colgados frente al cuartel, mientras los demás eran detenidos en Isla Martín García. El Secretario del Triunvirato dispuso la expulsión de los diputados provinciales a sus lugares de origen, como así también la detención y procesamiento de José Tomás de Aguiar (ex Capitán de Patricios durante las invasiones inglesas) y del Deán Gregorio Funes, bajo la imputación de haber promovido el levantamiento militar del Regimiento Nº 1 como parte de un plan de derrocamiento al Triunvirato. Concomitantemente, Juan Martín de Pueyrredón debió reprimir con cárcel y fusilamientos una sublevación de oficiales y soldados de Ejército del Norte. Tras cartón, Rivadavia decide terminar con las críticas a su gestión, suprimiendo las Juntas provinciales que reclamaban permanentemente ser oídas en las decisiones gubernativas.                                                                     

Resueltos los levantamientos militares, Belgrano es enviado a Rosario para fortificar la margen derecha del río Paraná, constantemente amenazada por la flota realista apostada en el puerto de Montevideo. Allí instala su campamento y reorganiza las tropas, enviando una nota al Triunvirato el 13 de Febrero de 1812, en la que solicita la reglamentación de una escarapela que identifique a los soldados de su ejército, a fin de diferenciarlos de los soldados españoles que usaban una insignia muy similar. El Triunvirato decreta el 18 de Febrero de 1812, que “sea la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata de color blanco y azul celeste...”. Belgrano va más allá, encomendando a una huérfana de inmigrantes vascos  criada por su amigo Vicente Tuella, en cuya casa de Rosario se alojaba, la confección de una bandera con similares colores. María Catalina Echevarría de Vidal compró telas, unió retazos celeste y blanco, y agregó hilos dorados a la terminación, en una tarea de costura que le insumió cinco  días, con la ayuda de dos vecinas. El 27 de Febrero de 1812, a las 18,30 horas, ante una formación de las Baterías “Libertad” e “Independencia”, Belgrano presentaría una bandera bordada de tres bandas, dos blancas laterales y una azul al centro, ante la que hace jurar a sus soldados por el Congreso Constituyente de las Provincias Unidas. Luego ordena su izamiento en un mástil ubicado en las alturas de las barrancas rosarinas, remitiendo nota al Triunvirato donde comunica tal acontecimiento. 

Con los años, se plantearían interrogantes sobre el destino de esta primer insignia patria, frente a la hipótesis de que se hubiesen confeccionado dos o más banderas, entre ellas, la que el 25 de Mayo de 1813 hizo bendecir a Gorriti en Jujuy, que contaba de un solo paño blanco, con un escudo pintado de la Soberana Asamblea, y hoy se conserva en la Casa de Gobierno de dicha ciudad.  En 1883 y 1885, se encuentran dos banderas en la Capilla de Titiri, Curato de Macha, de Potosí (Bolivia), donde estuvo asentado el Cuartel General de Belgrano, que debió abandonar precipitadamente al ser rodeado por las tropas realistas. Ante el temor de que cayesen en manos del enemigo, las banderas fueron escondidas detrás de retratos e imágenes religiosas colgadas en la pared de la capilla. Investigaciones posteriores, determinaron que una de estas era la bandera izada por Belgrano en Rosario, de tres bandas horizontales (dos blancas laterales y una azul central), que fuera depositada en el Museo de la Sociedad Geográfica de Sucre (Bolivia). La otra, de tres bandas horizontales, azul celeste las laterales y blanca la central, sería la remitida por el Triunvirato por oficio del 3 de Marzo de 1812, para reemplazar a la enarbolada en las barrancas rosarinas, y que también fuera llevada por su creador en el largo periplo guerrero por Tucumán, Río Pasaje, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Esta última bandera, remitida a nuestro país por el gobierno boliviano, se encuentra depositada y en proceso de reparación en el Museo Histórico Nacional. 

Poca suerte tuvieron los reclamos para lograr la repatriación del original de la Bandera confeccionada e izada en Rosario (encontrada en Macha), en custodia del país vecino. Gestiones realizadas en 2010 ante el Gobierno de Bolivia por el Senador Nacional del Socialismo Santafecino Rubén Giustiniani, lograron una solución intermedia. De tal forma, la Casa de la Libertad de Sucre (donde actualmente se conserva el original de la Bandera, junto a los restos de Juana Azurduy), confeccionó una réplica que, previa autenticación, fuera enviada al Congreso Argentino a comienzos del 2012 (Bicentenario de la creación de la bandera). Dicha copia fue reenviada a la ciudad de Rosario el 27 de febrero de ese año, para ser depositada en el Monumento Nacional a la Bandera.

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