Ir al contenido principal

 


                                      RÉQUIEM PARA GUSTAVO    

Tristezas de obituario salteño:

“Hoy, a las cuatro y media de la tarde,                     

Gustavo “Cuchi” Leguizamón

murió en Salta”.


Tras las notas de su última baguala,

caerá la noche en un cielo de nostalgias.

Sobre la sierra y el sendero,

titilarán estrellas cortejando el tránsito.

 

Al regazo de una luna trasnochada

-musa eterna de su devoción coplera-,

vagará como un eco entre valles y quebradas,

un postrer poema de amor: íntimo, doloroso y bello.

 

Y andará su música al cantar del caminante

en los ríos, la selva, la nieve, el águila.

Con los versos de Tejada y Dávalos,

Manuel J. Castilla, Perdiguero y Franco.

 

“Carnavalito del Duende”, “Coplas del Regreso”,

“Elogio del Viento”,”La Pomeña”, “Lloraré”, “Corazonando”.

 “Del Laurel”, “Del Silbador”, “Juan Panadero”, “De la Viuda”,

 “De Lozano”, “Del Carnaval”, “Si llega a ser Tucumana”.

 

Parido entre ilustres e ironías,

mamó y vivió la angustia de su pueblo.

A sol y sombras gozó su Salta enamorada,

a orillitas del canal… en “Balderrama”.

 

Autor, compositor, polémico incansable,

rondará su silbo por la calle Rivadavia.

Y a la hora del coyuyo, en su casa de Balcarce,

recitará tal vez con su timbre inolvidable:

           

“Pobrecito tata Dios

             no le queda un solo amigo,

             siempre rodeado de adulones,

             que van a chuparle el vino”.

 

Hoy, 27 de Octubre del 2000,                                   

-horas previas a sus 83 años-,

se fue Gustavo “Cuchi” Leguizamón,

como predijera Castilla:

 

 “Ese que va por la noche,

sombra en la sombra perdido,

y la pena que lo acompaña

se le alarga en el silbido”.

                                                                     Horacio E. Blanc                                                                  

   (Revista “Hombres de la Tierra”, Santa Fé, Año 2000, N°10)


Comentarios

Entradas más populares de este blog

  A 75 Años de un acontecimiento histórico El 1º de Agosto de 1945, por iniciativa del Coronel Juan Domingo Perón y su equipo de colaboradores, se sancionan las modificaciones al “Estatuto de los Partidos Políticos”, con el reconocimiento de la Unión Cívica Radical, el Partido Demócrata Nacional y el Partido Socialista, volviéndose al sistema electoral de la Ley Saenz Peña de lista incompleta. Sin embargo, la oposición y sus propios camaradas no veían con buenos ojos la multiplicidad de funciones y mayor concentración de poder que tenía Perón (Vicepresidente, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo). Por entonces, el Presidente de facto General Edelmiro Julián  Farrell, había pasado a ser una mera figura decorativa, abocado a la firma de decretos, homenajes y festejos públicos. Conservadores y Partidos Políticos nucleados en torno a la “Junta de Radicales Unionistas” (Radicales Antipersonalistas, Socialistas Independientes y Comunistas), aunados con sectores del ejército ...

María Eva Duarte. Muerte. Desperonización y Necrofilia

La historia oficial del peronismo expresa que los primeros síntomas de la enfermedad de María Eva Duarte (“Evita”), se manifiestan el 9 de Enero de 1950 al sufrir un desmayo en el acto de inauguración del Sindicato de Choferes de Taxis. Los primeros auxilios los presta el Médico y Ministro de Educación Oscar Ivanissevich, presente en el acto, que la operaría el 12 de Enero de apendicitis, constatando la existencia de un cáncer de útero. Los requerimientos para su extirpación fueron rechazados por “Evita”, ante un médico que no tuvo más remedio que renunciar al cargo por decoro. Según Gambini (“Primera Plana”, 1967), la enfermedad habría sido detectada por Ivanissevich a fines de 1947, cuando Perón le requiere un examen de su esposa al retorno de la gira por Europa. Que su dolencia ya era visible durante una recorrida realizada por Formosa, a mediados de 1949. El avance del carcinoma endofítico, fue constatado por los médicos Humberto Dionisi y Julio Lascano González en los primer...

A Paraná

A    PARANÁ Agonizante sol que al caer voltea su gris de ausencias sobre el río ancho, a la hora que mi alma llama versos que vagan por el aire. En tu ribera del oriente “Paraná de las Bajadas”, mis coplas buscan alas donde soplan las barrancas. Cuando desde las sombras me aproximo a la estatura de tus luces titilantes. Surto ya, mi camalote errante, en los arenales que anclan los sauces.                                                        Horacio Enrique Blanc                                   ...